¿Para qué sirve la calculadora de hipotecas?
La calculadora de hipotecas te permite calcular el plan de amortización de tu hipoteca mes a mes sin necesidad de moverte de casa. También te permite comparar las cuotas mensuales, en el caso de que ya tengas contratada una hipoteca.
¿Cómo se utiliza la calculadora de hipotecas?
Únicamente tendrás que introducir 5 datos: Precio de compra/tasación del inmueble, Interés aplicable, Interés aplicable al primer año (sólo si fuera distinto del interés anterior), Importe solicitado, Duración del préstamo.
Con estos datos, la calculadora de hipotecas te facilitará las coutas a pagar durante el plazo escogido y si la hipoteca tiene viabilidadd, pues si se solicita más del 80% del precio de tasación de la vivienda, es posible que el banco aplique condiciones distintas en ese caso o que te nieguen la hipoteca, pues hoy en día en difícil que te concedan un préstamo hipotecario por encima del 80% del valor de tasación.
¿Qué tipo de sistema de amortización utiliza la calculadora de hipotecas?
El sistema que utiliza para realizar sus cálculos es el
método francés , que se basa en la devolución del préstamo solicitado mediante cuotas constantes que incluyen capital e intereses. Además del francés hay otros sistemas de amortización como el alemán o el americano, pero no se usan en España.
Consejos para utilizar la calculadora de hipotecas
Importe a solicitar: La restricción del crédito por parte de las entidades financieras está provocando que el actualidad no se concedan hipotecas por encima del 80% del valor de tasación de la vivienda. En el caso de necesitar un mayor importe el banco te va a exigir un mayor tipo de interés y mayores garantías.
Hace unos años era habitual que se concedieran hipotecas que sobrevaloraban el precio de mercado de la vivienda. Debido a la delicada situación financiera que estamos atravesando en la actualidad las tasaciones se han ajustado, por ello es importante que cuentes con dinero ahorrado que te permita reducir el importe que vas a solicitar.
Además, el préstamo hipotecario conlleva unos gastos asociados que es importante tener en cuenta pues suponen cerca de un 10% adicional como el notario, el registro, la apertura, IAJD...
En cuántos años quieres pagar: Es importante tener en cuenta que cuanto sea el mayor plazo aumentamos más que proporcionalmente el pago de intereses. El plazo medio de amortización de una hipoteca está situado en torno a los 20 y 22 años, sin embargo lo más habitual es solicitar la hipoteca a 30 o más años.
Lo aconsejable es utilizar un plazo que te permita no ir demasiado ajustado con la couta mensual, pero sin pasarse en exceso. Además, la mayoría de las entidades no cobran comisión por cancelación parcial, de manera que podrás aprovechar para realizar entregas especiales, si puedes pagar la hipoteca en 25 años, mejor que a 30.
Tipo de interés: Hay dos tipos de interés que puedes elegir a la hora de contratar una hipoteca.
En primer lugar está el interés a plazo fijo, el cual no varía a lo largo de toda la vida de la hipoteca y por lo tanto la cuota mensual tampoco cambia.
La otra opción es el interés variable en el que el tipo habitualmente cambia cada año, en función de un indicador tomado como referencia. El indicador más utilizado como referencia es el Euribor.